Si buenas las tenedes, pro habran a vos,
Otro si faran a los del Campeador.
Llevad y salid al campo ifantes de Carrion,
Huebos vos es que lidiedes a guisa de varones,
Que nada no mancara por los del Campeador.
Si del campo bien salides, gran hondra habredes vos,
Y si fueres vençidos, no rebtedes a nos,
Ca todos lo saben, que lo buscastes vos.
Ya se van repintiendo ifantes de Carrion,
de lo que habien fecho mucho repisos son,
No lo querrian haber fecho por quanto ha en Carrion.
Todos tres son armados los del Campeador,
Ibalos ver el rey don Alfonso.
Dixieron los del Campeador:
Besamos vos las manos, como a rey y a señor,
Que fiel seades hoy d’ellos y de nos.
A derecho nos valed, a ningun tuerto no.
Aqui tienen su bando los ifantes de Carrion,
No sabemos que se comidran ellos o que no.
En vuestra mano nos metio nuestro señor.
Tenednos a derecho, por amor del Criador.
Esora dixo el rey: de alma y de coraçon.
Aduzen les los caballos buenos y corredores,
Santiguaron las siellas y cabalgan a vigor,
Los escudos a los cuellos, que bien blocados son.
"(...) Las actividades de Rodrigo y de sus mesnadas de baja extracción social indican que el mundo ya no es estático ni inmóvil. Se trata en efecto de "un nuevo orden" (siempre en el poema), en el que la alta nobleza ha perdido su prestigio y su papel representativo; en el que el rey lo es otra vez gracias al Campeador; en el que las aspiraciones castellanas se cumplen de modo inequívoco; en el que "los de abajo" y los primeros burgueses han hecho su primera aparición. Es, en fin, una propaganda que ya no está, en modo alguno, al servicio del feudalismo en sentido estricto, de una propaganda dirigida contra ciertos sectores de la clase dominante; leonesa o "colaboracionista" (...)"
"(... ) De este modo, los intereses de la incipiente burguesía se unirán con los del infanzón (el Cid), en ataque combinado contra la aristocracia. Y es preciso no olvidar que, en su mayoría, los soldados del Cid son gentes miserables, y tanto, que abundan los que no tienen ni espada (...)"
Historia social de la literatura española (en lengua castellana),
Ed. Akal, Vol. I, Madrid, 2000, págs. 65 y 67
PD: Echo de menos mis trabajos de edición y anotación de textos... ¿Nadie tendrá por ahí, a mano, un manuscrito de Tirso de Molina, por ejemplo, para que yo lo modernice y le haga unas anotaciones, no? Por pasar el rato, más que nada... Prometo devolverlo intacto.
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