Querencias y extravíos
Esta mañana, después del paseo de rigor a Don Golfo Navarro, he descubierto en el buzón un aviso de Correos (¿qué era Correos... qué es una carta?).
Sabedora de lo que me esperaba al otro lado de la ventanilla 23 (1er piso) he salido a todo correr. He fintado a dos vecinos, me he saltado tres semáforos y he subido los escalones de Correos de cuatro en cuatro.
En la cola: una muchacha que parecía ser jugadora de baloncesto, de cuerpo hombruno pero rostro angelical, un señor con pinta de burgués decimonónico y una señora sesentona que ha recogido entre risitas su pedido de Venca.
Me toca: "¡DNI!" grita el funcionario. "¿DNI?, diosssssssssss" grito yo.
Vuelvo a correr, bajo los escalones, todos, de un brinco, me salto otros tres semáforos en rojo, vuelvo a fintar a los mismos vecinos parados en la misma esquina hablando de la misma noticia, subo a mi casa, Don Golfo Navarro me mira como las vacas que ven pasar el tren, engancho el bolso, me lo cuelgo al cuello y vuelvo a bajar corriendo los cuatro pisos (no, no tengo ascensor, pero sí un culo de la hostia). Finto, infrinjo la ley del buen peatón, vuelo hasta la ventanilla 23...
Ya tengo entre mis manos las "Charlas con un vago burlón- Querencias y extravíos" de Javier Krahe, dedicado por él mismo.
Gracias, José Carlos y Rosita, os debo una visita a Plasencia y un masaje en los pies a ambos.
Vídeo: "Esta no es la vida privada de Javier Krahe"


Hipatia de Alejandría dijo
Lamentablemente, no puedo oir el vídeo. Ya sabes que mi tarjeta de sonido no me lo permite (éste está a punto de reventar). Lástima, porque me hablaron de Krahe, pero no he tenido aún oportunidad de conocerlo, aunque, si se inspiro en Cohen...
Y la historia de Brassens me enternece mogollón...
Ya los escucharé, cuando la tarjeta me lo permita. Jodida tarjeta.
24 Enero 2008 | 02:28 AM