El presentador, uno de esos yankis simpaticones que suelen amenizar las galas por ese lado del Atlántico, se acerca divertido y relajado hacia Javier Bardem para preguntarle por el papel que le ha llevado a la nominación al Globo de Oro como mejor actor secundario.

- Tú no eres un psicópata asesino... ¿En quién te has fijado para interpretar a tu personaje?

La cara de Javier Bardem, su postura y su ademán presagiaban la respuesta.

- Sólo pensaba en el señor Bush.

Tímidas sonrisas, caras de póker... Momento tenso...

La merluza en salsa verde de mi plato ha comenzado a aplaudir.